CV - Storytelling


Ferrol es una ciudad atlántica cuyo plano imita una tableta de chocolate, donde pasé mis primeros años con tantos paréntesis vacacionales como corresponde a la hija de unos acérrimos campistas. Viajé por toda la geografía nacional en un Renault 17 que tiraba de una caravana. Y con mi primer viaje en avión, llegué a Mallorca. Allí conocí a un niño inglés con quien no compartía lengua, pero eso no nos impidió entendernos para jugar juntos, y chapurrear un poco el idioma del otro. Así, acabé en clases de conversación en inglés que no dejé hasta la universidad.

Pero como a gran parte de los que éramos niños, lo que más disfrutaba era estar al aire libre. Algo para lo que, descubrir que buscar la lógica en lugar de memorizar a lo loco cuando se trataba de deberes, me ofreció tiempo extra. Los sábados los pasaba en la imprenta de mi padre, trasteando en el ordenador con Quark Xpress y Photoshop, ya que hacer mezclas con las tintas buscando nuevos colores estaba prohibido por ordenanza materna tras contar las víctimas textiles por decenas. Leía cada noche antes de acostarme, y también escribía mis propias historias. Primero a mano, conservo alguna escrita con letra torpe y llena de dibujos mal coloreados; más adelante a ordenador. Por último, compartiéndolos en blogs, foros y concursos.

Llegada a la adolescencia, tenía dos metas claras: mudarme a una ciudad grande y estudiar periodismo para trabajar en Fotogramas. Que me pagasen por ir gratis al cine y contar lo que veía. Así que, aunque pensaba hacer el bachillerato de Letras, atendí el consejo materno de “no cerrarme puertas” y opté por el de Ciencias Sociales. Una vez aprobada la selectividad, lo tenía tan claro que solo presenté mi candidatura para las carreras de Periodismo y Publicidad en la UCM. Obtuve plaza en la primera.

Mudarme a Madrid fue un cambio agradable que no logró mitigar la decepción que supuso la carrera. Me enfrenté a un temario tan desfasado que considera internet algo futuro e indefinido cuando para mí llevaba años siendo una realidad. Fue en la red donde encontré formación complementaria, escribiendo como freelance para webs como Suite101 o Wikio-Experts, además de para la revista de mi universidad La Huella Digital. Así me adentré en el cambiante mundo del SEO y concluí que, si bien la prensa en papel siempre tendrá ese encanto romántico, el futuro está en las tres uve dobles. La programación HTML/CSS comenzó como un hobby para postear mensajes más pintones en los foros, pero llegó a interesarme tanto que he seguido desarrollándola hasta poder crear o gestionar webs completas, realizando incluso un curso de Dreamweaver en el CFI.

Decidida a reconciliarme con el periodismo realizado por los medios, busqué unas prácticas mediante el COIE de mi universidad. La oportunidad llegó en una página web, Negocios.com, tal como quería al ver en estas el futuro de la profesión, pero era de Economía. Un tema que nunca hasta entonces me había interesado, pero tampoco había tocado. Además de lograr desenvolverme en temas económicos y web, llegué a encontrarle el encanto a lo que anteriormente había sido un galimatías para mí. Además, ya que la web formaba parte de Grupo Intereconomía, vi realizado mi sueño adolescente de publicar en un periódico, firmando mi primer artículo en La Gaceta. Mis prácticas terminaron con un contrato de redactora, especializándome en tecnología dentro de Economía. Escribía diariamente para la web y el periódico, siendo responsable de la sección semanal de Videojuegos en La Gaceta y también de la contraportada de los sábados con una infografía sobre curiosidades de la ciencia.

Terminado mi periplo en un medio convencional, mis aptitudes e inquietudes habían cambiado. Así, después de un periodo dedicado a mi formación autodidacta, llegué a Sound&Pixel Planet, importadora de altas marcas internacionales de HiFi. Atraída por otra rama de la tecnología y un puesto con tintes más afines al marketing. Al tratarse de una pequeña empresa, he podido desarrollarme en ámbitos más amplios que el periodismo de medios y adentrarme en mi otra vocación, la comunicación empresarial: publicidad, B2B, desarrollo de campañas, gestión de la imagen de marca...

Todo ello, sin haber dejado nunca de escribir ficción. Actualmente, centrada en una novela de ciencia ficción de la que, como buena supersticiosa criada entre meigas, todavía no me gusta hablar demasiado. Con una poca de suerte, algún día estará a la venta en Amazon, ya que creo en la autopublicación digital.

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